Las personas que se instalaron a las orillas del río Nilo, se agrupaban en nomos o canles. Estos canles o nomos constituían pequeñas comunidades regidas por un tipo de gobierno monárquico determinado y una religión denominada totémica. Entre éstas se daba gran apoyo para superar los continuos desbordamientos del río, constituyendo así el Bajo y Alto Egipto. La propiedad privada que existía era exclusivamente de aquellos objetos de uso personal.
Más adelante se establecerá un Estado común a estos Nomos. Se atribuye a Nermel (Narmel) la unión de los Nomos. HERKAPTAH fue la primera ciudad importante formando la primera dinastía.
Cuando se dio la unificación y el poder recaía en el Faraón, la propiedad también le pertenecía. Al lado del faraón se situaban los visires o ministros que actuaban bajo las órdenes del faraón. Éste dominaba el territorio a través de enviados como nobles o funcionarios.

En lo referente a las clases sociales, podemos ver como ésta tuvo lugar por las numerosas divisiones de trabajo a la que los egipcios se veían sometidos (zapateros, agricultores, albañiles…) La posición de funcionarios era ocupada por los escribas que desempeñaban los cargas más intelectuales de la administración pública.
Hacia el año 2160 A.C. se inició una campaña de unificación que logró su objetivo en el año 2000 A.C. con el triunfo de los príncipes de Tebas, fundadores de la dinastía XII y reorganizando todo Egipto bajo un sistema diseñado para que el Faraón dictara la ley, y a la vez este sometido a ella y para evitar posteriores desórdenes y protegerse de los peligros externos se creó un ejército numeroso.
Alrededor de 1750 A.C. los Hicsos invadieron parte de Egipto, produciendo desórdenes tanto en territorios conquistados como no. Ante esta situación los príncipes de Tebas aceptaron una posición de vasallaje.